CONMEMORACIÓN DEL SAMUDARIPEN
El pasado 1 de agosto, la Asociación de Mujeres Gitanas Romí Camela Nakerar participó en el acto conmemorativo del Samudaripen organizado por el Cabildo Insular de Tenerife, a través del Área de Acción Social, Inclusión, Voluntariado y Participación Ciudadana, con la presencia de su consejera, Águeda Fumero.
Durante el encuentro se rindió homenaje a las más de 500.000 personas gitanas asesinadas por el régimen nazi. En especial, se recordó la noche del 2 de agosto de 1944, cuando cerca de 3.000 romaníes, en su mayoría mujeres, niños, niñas y personas mayores, fueron asesinadas en el campo de concentración de Auschwitz-Birkenau. Esta fecha se reconoce internacionalmente como el Día Europeo de Conmemoración del Holocausto Gitano.
Desde nuestra entidad, creemos que recordar el Samudaripen no es solo un acto de memoria, sino también una llamada a la acción. Es imprescindible visibilizar la persistencia del antigitanismo en la actualidad y exigir un compromiso real de las instituciones para garantizar los derechos del Pueblo Gitano.
A continuación compartimos el manifiesto propuesto por la asociación, que fue leído durante el acto por varias de nuestras usuarias:
“A todas y todos, gitanos y no gitanos. A los que deseamos un mundo más justo, pacífico e igualitario. A los que creemos que otro mundo es posible. Somos mujeres gitanas. Hijas, nietas y bisnietas de mujeres valientes que lucharon días y noches por sobrevivir. En un mundo que reiteradamente intentó hacer imposible la existencia de los gitanos, desde que entramos en el Occidente oriundos la lejana India. Cargamos como pueblo la memoria genética de todos los gitanos que callaron sus violines en los campos de concentración, de los que cantaron mientras caminaban rumbo a las cámaras de gas. Como último intento de proteger la inocencia de sus hijos ante la muerte inminente cobardemente impuesta. Hoy, mientras celebramos el día del Samudaripen, gitanos y gitanas en todo el mundo aun siguen victimizados por prejuicios, discriminación, violaciones de sus derechos, vulnerabilización e injusticia social. ¡Tenemos el deber de recordar! Las ideas intolerantes y enfermas aún respiran.
Lamentablemente, las semillas de las ideologías que un día justificaran el genocidio de medio millón de gitanos aún están entre nosotros: los estereotipos, la intolerancia, el racismo y los nacionalismos extremos. No podemos permitir que crezcan! Medio millón de gitanos murieron en el genocidio, solo por ser gitanos. Posiblemente el número sea aún mucho mayor, porque el Samudaripen ha sido olvidado por muchísimos años, y solo en 2015 ha sido oficialmente reconocido el día 02 de agosto como el día de La memoria del Samudaripen. Y hasta hoy el Samudaripen ha sido significativamente opacado, eclipsado por un antigitanismo naturalizado.
Celebrar la memoria del Samudaripen es una forma de decir que ese episodio trágico de nuestra historia existió. Que muchas personas comunes, trabajadoras, funcionarias, madres y padres de familia se callaron, lo aceptaron, lo justificaron.
Hoy recordamos que el Samudaripen existió, no para buscar culpables, tampoco para vengarnos, ni para alimentar el odio, sino para traer una memoria ejemplar para que no olvidemos que no se puede repetir.
El dos de agosto es un día para reflexionar! Para acordarnos que un día, personas comunes y corrientes, hombres y mujeres que tenían familia, que trabajaban, todos y todas se callaron y aceptaron como necesaria la infame solución final, la normalizaron.
¡Que nunca más nos callemos!
Hoy el Samudaripen, el dos de agosto, es un marco de memoria de los gitanos de todo el mundo, de toda nuestra Nación Cultural Transnacional Romani. Para que nunca más la humanidad permita! Para que nunca más la humanidad se calle.
¡Samudaripen nunca más!”
